logística en las navidades.

Creo que para todos siempre hay una navidad que te queda marcada a fuego, hace un antes y un después en tu vida. Ya sea por diferentes motivos; como él  más inocente al estilo de que Papá Noel te había traído un regalo muy esperado o inesperado (puedo poner como ejemplo una navidad en la que tenía 5 años y Papa Noel me trajo un scalextric).

Otro indicador de un antes y un después puede ser la llegada de un nuevo integrante familiar a esos eventos que puede ser la pareja de un pariente sanguíneo que se transforma en el Tio simpático que toda familia debe tener, la llegada de un bebe o simplemente ese vecino o amigo de la familia que por estar solo siempre se lo invita a estos eventos y con el tiempo no podemos pensar en que no este con nosotros en estas fechas, en el lado negativo de esta misma opción sería la desaparición de un familiar el cual echaremos de menos siempre en estas fiestas. Agregando un ejemplo a este caso puedo decir las primeras navidades en las que ese abuelo tan querido ya no está con nosotros.

Alguno más extremo podrá recordar especialmente esas navidades que haciendo abuso de la pirotecnia le quemamos media casa al vecino. (Si yo he visto estos casos, os comento quedonde-sentar nací en el tercer mundo).

Yo sin desmerecer estos casos anteriores creo que una de las cosas que más marcan un antes y un después en nuestras vidas es cuando, pasas de integrar la mesa de los pequeños a la mesa de los adultos. Estoy convencido que en casi todas las familias en las que se juntan a celebrar las fiestas suele organizarse una mesa para los más pequeños ligeramente separada de los adultos o simplemente ponen en una punta de la mesa a los peque o en extremo opuesto a los adultos, de una u otra manera lo que se genera es una separación entre donde se colocan los adultos y donde los niños.

Hagan un poco de memoria y déjense llevar por mis palabras a una situación que creo será común a la vida de todos, si no bien hoy, estoy convencido que al menos una vez en la vida de todos la hemos conocido. Cuando las familias o amigos se juntan la disposición logística de las personas en torno a la mesa que ya explique en el párrafo anterior. Bueno dentro de esta tesitura es donde recuerdo que siendo pequeño me ponían en la mesa de los menores y lo pasaba genial.

2-mesas-de-navidad

Obviamente lo de pasarla genial entre los peques tiene un plazo perentorio y es por ello que lo que realmente marca un antes y un después en nuestras vidas es esa vez que nos pasan de la mesa de los peques a la de los mayores, sobre todo si por una cuestión de logística te había tocado sentarte en la parte de los pequeños debido a que no tenía más lugar en la parte de mayores, en estas desagradable situaciones te solían soltar el siguiente comentario, “te hemos puesto en la mesa de los peques para que puedas controlarlos o ayudarlos ya que tú eres más grande” mientras en mi cabeza pensaba – si soy más grande por que no me ponen en la mesa de adultos que está llena de gente grande que no se quiere hacer cargo de los niños- que ganas de matarlos!!!! Que cosa más ingrata en esta vida que te cuenten como el mayor, para lo que les conviene a los adultos, cuando tú en realidad lo que quieres es ser grande entre los grandes puesto que ya no te sientes un niño.

Por eso es que afirmo que la primera vez que entras en la mesa de los grandes como uno más, sabes que has comenzado definitivamente una nueva etapa de tu vida.

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